cómo conseguimos que nuestro pollo suene así
Introducción
Si alguna vez has probado el pollo de PEK, sabrás que una de las cosas más adictivas es ese primer bocado. El sonido, el crujido, ese crack perfecto que te hace cerrar los ojos y sonreír. Ese instante no ocurre por casualidad. Es el resultado de ciencia, técnica, ingredientes y, por supuesto, obsesión con la perfección.
En este artículo vamos a contarte, paso a paso, cómo conseguimos que el pollo frito de PEK no solo sepa increíble, sino que suene como una experiencia sensorial completa. Bienvenido al mundo del crujido.
La ciencia del crujido
¿Por qué cruje el pollo?
El crujido es una combinación de estructura, humedad y temperatura. Cuando se fríe algo con almidones o harinas a alta temperatura, se forma una costra rígida que encapsula el vapor. Cuando esa costra entra en contacto con tus dientes, se rompe de forma seca y sonora: crujido.
Factores que influyen
- Cantidad y tipo de almidón
- Nivel de humedad en la carne
- Temperatura y tiempo de fritura
- Grado de fermentación o reposo del rebozado
La doble fritura nuestro secreto mejor guardado
El pollo frito coreano se diferencia del tradicional por aplicar una doble fritura:
- Primera fritura: cocina el interior, fija el rebozado.
- Segunda fritura: elimina la grasa superficial y lleva el crujido al máximo nivel.
Ventajas
- Costra más fina y crocante.
- Menos grasa.
- Más conservación del crujido tras el delivery.
En PEK hemos perfeccionado los tiempos exactos para que el pollo llegue crujiente incluso cuando lo pides a domicilio.
Ingredientes clave del rebozado PEK
Harinas y almidones
Usamos una mezcla exclusiva de:
- Almidón de patata (más aireado)
- Harina de arroz (más ligereza)
- Harina de trigo (estructura)
Esta combinación logra una textura ultrafina que suena y no empalaga.
Agua con gas y fermentación
Añadimos agua con gas y dejamos reposar la mezcla. Esto genera burbujas de aire que al freír se convierten en pequeñas cámaras de crujido.
El toque PEK
No usamos huevo ni pan rallado. Nuestro rebozado es ligero, especiado y hecho para dejar brillar a la carne y a las salsas.
El crujido como experiencia sensorial
El crujido activa el sentido del oído y refuerza la satisfacción cerebral al comer. Por eso, en PEK lo potenciamos no solo con técnica, sino también con contenido audiovisual:
- ASMR de mordiscos en redes sociales.
- Videos slow-motion mostrando el crunch.
- Campañas como «#CrunchPEK» para invitar a los clientes a grabar su experiencia.
El sonido importa
Según estudios de neurogastronomía, los alimentos que suenan al morderse generan una mayor sensación de frescura, limpieza y placer.
Comparativa con otros tipos de pollo frito
| Tipo de pollo | Crujido | Rebozado | Fritura |
| Americano (KFC) | Medio | Grueso y especiado | Una sola vez |
| Japonés (Karaage) | Ligero | Harina + maicena | Una sola vez |
| Coreano (PEK) | 🔊 Extremo | Almidones fermentados | Doble fritura |
El pollo PEK no solo es más crujiente, sino que lo es por más tiempo, incluso tras 30+ minutos en delivery.
La emoción del primer bocado
Morder un PEK es una experiencia emocional. Ese primer crunch genera una respuesta instintiva que muchos describen como placer inmediato. ¿Por qué?
- Es inesperado.
- Es satisfactorio.
- Conecta con recuerdos sensoriales positivos.
Nuestros clientes nos lo dicen una y otra vez: «No sabía que algo podía sonar tan bien como sabía».
Innovación y cultura el crujido coreano conquista el mundo
Desde Seúl hasta Madrid, el pollo coreano ha transformado la forma en la que entendemos el «pollo frito». En PEK, nos apoyamos en esa tradición y la elevamos con ingredientes propios, recetas originales y un branding que pone el foco en la experiencia total.
No es solo comida. Es cultura, diseño, sonido y sensación.
Más que crujido, identidad
El crujido de PEK no es casual. Es el resultado de años de perfeccionamiento, de respeto por la cocina coreana, y de un deseo constante de sorprender.
Ahora que sabes el secreto, solo te falta una cosa: escucharlo por ti mismo.
Pide PEK. Sube el volumen. Muerde. Y que empiece la sinfonía.


